miércoles, 19 de diciembre de 2012

Primeras semanas tras el descanso

Cuando terminó la maratón me quedé hecho un despojo. Me costó como una semana o algo menos andar con normalidad. No eran los gemelos lo que me dolía, sino más bien los cuádriceps y glúteos. Ese mismo lunes entendí algo que me había sorprendido días antes. Y es que Juan, mi entrenador, me había mandado unos entrenos poco usuales para las semanas siguientes; ¡solo tres sesiones suaves suaves durante dos semanas!. Cuando llevas dos años con el Sr. Andreu y en ellos has descansado un total de 20 días ver algo así te llama la atención… Como decía en mi post anterior uno no sabe lo que es hasta que lo prueba.
Después de un maratón, se produce un retroceso en tu estado de forma por el castigo físico que supone, del que tardas tiempo en recuperarte, y por supuesto no partes del estado en el que estabas antes de dar la salida. Por eso pienso que un maratón es un buen punto y final para una temporada y tras ella viene un descanso obligatorio y merecido.
Tras este descanso hemos retomado la rutina y hemos iniciado la pretemporada, fijando como metas antes de la cita en Lanzarote dos pruebas; El medio Ironman de Elche y la media maratón de Murcia en los meses de abril y mayo. La pretemporada es una época en la que el trabajo con pesas es importante y esta semana tengo tres sesiones, dos de tren inferior (piernas y glúteos) y una de tren superior (espalda pecho, brazos hombros). Tras el gimnasio siempre hay que correr o rodar en bici para transferir el trabajo de la sesión al gesto deportivo de carrera o bici. Son sesiones duras y a los dos días como siempre agujetas… Conozco el efecto de las pesas aplicado a la carrera y ya sé que merece la pena el esfuerzo, no solo en cuanto a los resultados sino en cuanto a la prevención de lesiones. Estos días estoy trabajando abdominales casi a diario. Me siento bastante cansado, como cuando empecé con todo esto. Lo bueno es que uno ya sabe que es normal, y que se supera.
Esta semana ya no hay ningún día de descanso marcado, y la que viene tampoco, aunque opcionalmente podré descansar el 25 de diciembre, cosa que creo que no haré para rebajar las comidas navideñas y me agarraré a la alternativa de Juan de correr una hora.
Cuesta mucho arrancar, hace frío y tengo sueño casi todo el día, y después de la jornada de trabajo, como casi siempre a las 19:30 horas empiezo los entrenamientos… Es raro que llegue a casa antes de las 22:00, pero curiosamente cuando me cambio para entrenar llegan las ganas y me activo para darlo todo. No hay entreno en el que no piense en el Ironman. Me ayuda a afrontarlo y a concentrarme en lo que estoy haciendo.   

https://www.youtube.com/watch?v=dN0sU5RncQw

1 comentario:

  1. Ánimo Rami! Lo importante es que esto te llena y te hace feliz, no hay dolor!
    I.

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